«Sin verificación» suena a ventaja y en parte lo es: sin DNI, sin cuenta bancaria vinculada y sin el filtro que aplica un operador con ficha DGOJ antes de dejar jugar en serio.

Sin registro también implica, en la práctica, ausencia de límites por defecto y acceso vía VPN cuando la plataforma no está pensada para España; la autoexclusión, sin verificación de identidad, tampoco forma parte de ese circuito.

El RD 176/2023 convierte esa verificación en condición de acceso dentro del circuito regulado, precisamente para conectar al jugador con el RGIAJ. Un operador sin licencia DGOJ no está dado de alta en ese registro: quien se autoexcluyó allí no queda protegido aquí.